Para entender por qué con la ADICRA sostenemos que la informática debe ser una materia obligatoria, primero debemos comprender cómo se estructura la educación en nuestro país. En este artículo, analizo sintéticamente el lugar que ocupa hoy nuestra disciplina en los distintos niveles y jurisdicciones, y señalo las deudas pendientes que el sistema aún tiene con la formación de los estudiantes.
La pirámide de decisiones: de la Nación al Aula
El sistema educativo argentino se organiza de forma federal, y en cada escalón la Informática encuentra barreras o posibilidades:
- Nación y los NAP: El Consejo Federal de Educación (CFE) define los Núcleos de Aprendizaje Prioritarios (NAP), que son los contenidos mínimos que todo alumno del país debe aprender. Lamentablemente, aún no existen los NAP de Informática. Esta es la madre de todas las batallas: sin NAP, no hay un piso común de saberes computacionales para todos los chicos argentinos.
- Provincias y el Diseño Curricular (DC): Cada provincia y la CABA crean su propio marco de referencia. Aquí es donde la situación se vuelve desigual: en algunas jurisdicciones la Informática existe como materia (con diversos nombres) solo en la secundaria, mientras que en otras brilla por su ausencia.
- Escuelas y el Proyecto Escuela (PE): Cuando la materia no está en el diseño curricular oficial, la decisión recae en la institución. Por eso, hoy la Informática es muchas veces un privilegio de las escuelas privadas que la incluyen como materia extraprogramática.
- Docentes y la Planificación: En última instancia, somos los profesores quienes creamos el programa, tratando de hacer equilibrio entre lo que dicta el diseño curricular (si existe) y las necesidades reales de los alumnos en un mundo contemporáneo donde la Informática es parte fundamental de nuestras vidas.
El diagnóstico por nivel educativo
La presencia de la disciplina es hoy fragmentada y desigual:
- Nivel Primario: Es la zona más crítica. La materia Informática no existe en el diseño curricular de ninguna provincia. Se suele confundir con “uso de herramientas”, pero no hay un espacio para enseñar la ciencia detrás de las tecnologías de la información.
- Nivel Secundario: El panorama es mixto. Existen jurisdicciones que ya poseen el diseño y el espacio curricular para #LaInformáticaComoMateria, como Provincia de Buenos Aires, Catamarca, Ciudad de Buenos Aires, Corrientes, Entre Ríos, La Pampa, Mendoza, Misiones, Neuquén, Santa Cruz, Santiago del Estero y Tucumán. Si bien hay escuelas que otorgan títulos técnicos o bachilleratos específicos, esto no alcanza a la totalidad de la matrícula estudiantil.
- Nivel Superior (Terciario y Universitario): Aquí el lugar de la disciplina es indiscutido. Existen tecnicaturas y carreras donde la Informática tiene el peso que merece, lo que genera una contradicción: le exigimos un nivel experto a los graduados pero no les damos las bases científicas durante su escolaridad obligatoria.
Conclusión y definiciones
El reconocimiento de la Informática como disciplina no puede depender de la voluntad de una escuela o de la suerte de nacer en una provincia determinada. Necesitamos una estructura nacional que garantice el derecho de todos los estudiantes del país.
Algunas definiciones:
- Núcleos de Aprendizaje Prioritarios (NAP) son los saberes prioritarios organizados por áreas del conocimiento o disciplinas que proponen condiciones equivalentes de enseñanza en todo el sistema educativo nacional para que los y las estudiantes logren aprendizajes comunes de buena calidad.
- Diseño Curricular (de cada provincia y la CABA) es el marco de referencia para la planificación y desarrollo de la educación en cada jurisdicción de la República Argentina.
Nota: Este artículo es una actualización de la publicación original realizada en el sitio web de la ADICRA.



