NAP de Educación Digital, Programación y Robótica: Por qué la transversalidad falló y la Informática es la respuesta

En unos meses se cumplirán 8 años desde su aprobación, el análisis de una norma que nació para saldar una deuda pedagógica pero que chocó contra la falta de voluntad política para definir su verdadero lugar en la currícula de cada provincia.

En 2018, la aprobación de la Resolución 343/18 del Consejo Federal de Educación fue recibida como un hito. Establecía los Núcleos de Aprendizaje Prioritarios (NAP) para la Educación Digital, Programación y Robótica. Para que no sea solamente un cúmulo de buenas intenciones, la norma tiene un punto que hoy, en 2026, se revela como la clave de su cumplimiento deficiente o con poca llegada real a las aulas. El Anexo II de dicha resolución fijaba: “Establecer un plazo de 2 años para la adecuación de los documentos curriculares y explicitar en qué áreas de conocimiento se trabajarán esos contenidos”.

Ese punto es fundamental: al dejar abierta la puerta para que cada jurisdicción decidiera el “área de conocimiento”, se habilitó una ambigüedad que muchos decisores políticos usaron para eludir la creación de la asignatura Informática. A casi ocho años, seguimos diciendo que la mayoría de esos contenidos no pertenecen a un “campo difuso”, sino a una disciplina científica clara y consolidada, que para la ADICRA es algo indiscutible: La Informática como materia.

La trampa de la transversalidad

Desde el inicio sostuvimos que “lo que es de todos no es de nadie”. Al no explicitar que los contenidos de programación y robótica integran el área de Informática, se apostó por una transversalidad que, en la práctica, significó la invisibilización de los saberes. Confiar estos NAP a la buena voluntad de proyectos aislados en otras materias solo generó mayor desigualdad: hoy tenemos estudiantes de primera y de segunda según si su escuela tiene, o no, un docente de Informática frente a curso.

La Informática como disciplina integral: Una mirada desde los 4 ejes

Si en 2018 celebrábamos la base de los NAP, hoy debemos entender que esos contenidos constituyen las dimensiones fundamentales de la Informática como materia. No se puede hablar de una formación ciudadana sólida sin abordar los 4 ejes que sostenemos desde ADICRA:

  1. Algoritmos y Programación: No hay creadores de tecnologías sin esta base, pasando de ser consumidores pasivos a productores críticos que entienden la lógica detrás de cada sistema.
  2. Informática en la Sociedad: No hay ciudadanía plena sin comprender cómo los algoritmos y la IA moldean nuestras conductas, derechos y la privacidad de nuestros datos.
  3. Aplicaciones de la Informática: No hay uso con sentido si no se dominan las herramientas para gestionar información y resolver problemas complejos de manera profesional y creativa.
  4. Sistemas Informáticos: No hay comprensión del mundo digital sin conocer la infraestructura de hardware, software y redes que sostiene nuestra vida hiperconectada.

En la era de los modelos probabilísticos y los sesgos algorítmicos, el derecho de nuestros estudiantes a entender el funcionamiento del mundo actual depende de que los contenidos de la Res. 343/18 se dicten con rigor científico dentro de un área específica.

La Informática en el ABP: Más que un soporte

Reclamar el espacio propio no significa aislarse. La Informática debe ser una disciplina activa en el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), pero no como un simple soporte técnico. Para que la integración sea real, el docente de Informática debe participar de la planificación y la evaluación con voz propia. No se trata solo de que un proyecto “use” tecnologías, sino de que los alumnos aprendan la ciencia detrás de esas tecnologías. Sin contenidos evaluables desde el área, el ABP se convierte en un simulacro que vacía de sentido pedagógico a nuestra disciplina.

Conclusión: La deuda de las jurisdicciones y el rol de la escuela

El plazo de dos años para la adecuación curricular venció hace mucho. Es imperativo que las políticas educativas dejen de ver a estos NAP como un “anexo” de otras áreas y reconozcan que la Informática es el área de conocimiento natural para su desarrollo. Existe una deuda pendiente de las jurisdicciones en la implementación real de lo acordado en 2018.

Debemos ser claros: los “nativos digitales” no existen. El uso intuitivo de una interfaz no implica la comprensión de los procesos que la sustentan. Nuestros estudiantes tienen el derecho de aprender en la escuela aquello que no nacieron sabiendo; de lo contrario, estamos dejando su formación librada al azar o a su capacidad de consumo. El estudio de la lógica del procesamiento de los datos no es un complemento opcional, sino un pilar de la Informática. Sin ese saber disciplinar, la libertad de decisión de los ciudadanos en el siglo XXI queda reducida a la voluntad de los algoritmos. Los NAP EDPR son un piso de derechos; cumplirlos es un acto de justicia educativa para que la escuela argentina no sea una espectadora, sino una protagonista de su tiempo.

Referencias y lecturas recomendadas

Para profundizar en el análisis técnico y la propuesta pedagógica que sostiene este artículo, sugiero consultar las siguientes fuentes:

ADICRA. (marzo de 2021). Los 4 Ejes para la Informática como materia. Asociación de Docentes de Informática y Computación de la República Argentina. https://adicra.org.ar/4ejeslicm

Cucuzza, G. (17 de abril de 2025). El ABP y la Informática como materia. [PQS] Para que sepan. https://paraquesepan.blogspot.com/2025/04/el-abp-y-la-informatica-como-materia.html

Cucuzza, G. (9 de enero de 2019). NAP de Educación Digital, Programación y Robótica ¿Otro dejavú?. ADICRA. https://adicra.org.ar/napedpr

Cucuzza, G. (3 de enero de 2019). Sobre los NAP de Educación Digital, Programación y Robótica: ¿Otra vez sopa? [PQS] Para que sepan. https://paraquesepan.blogspot.com/2019/01/sobre-los-nap-de-educacion-digital.html

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